Sexo y mujeres encadenadas
Creo, que, a estas alturas, ya, todo el mundo sabrá que soy comunista. En caso contrario, le aconsejo que se compre gafas. En la mi vida real, es algo que pregono con orgullo.
Una de las frases que más gracia (por no llorar) me hace, es la de: Pues si eres comunista, ¡comparte a tu novia!
Aquí puede desglosarse dos cosas:
I)Que, partiendo de que, en vez de una mujer, fuera un simple objeto, seguiría sin tener porque compartir nada, porque lo que es vetado es la propiedad privada de los medios de producción, y no la "personal", y la más importante:
II) Que, según tengo entendido, la mujer es un mamífero, se denomina así a las hembras pertenecientes a la raza humana, así como macho queda camuflada por la palabra "hombre", es decir, son seres con las características humanas, de alta inteligencia, y razonamiento avanzado. (al menos, una porción de humanos son inteligentes y poseen capacidad de razonamiento). Pretender ofrecer a una mujer como simple objeto de placer, es a su vez, considerarla inferior al hombre, y tu posesión (¿donde opina ella, que la ofreces como si se tratara de un libro?).
La sociedad capitalista nunca podrá alcanzar la igualdad total entre el hombre y la mujer. La sociedad en la que vivimos, es terriblemente hipócrita, y, una de las mejores formas de esclavizar es mediante el control del sexo. La mujer está vetada, y se le restringe su deseo a una sola persona. desear a otro, o mantener relaciones sexuales fuera de esa persona esta mucho peor considerada que en el hombre, así como ambos se ven obligados a anular cualquier deseo de manera hipócrita, ocultando fantasías deseos... Éste es un buen caldo de cultivo para mostrar rebeldía, y la lógica es pasar al otro extremo, que sería una lujuria, o un hastío total. En si, el sistema, tiene el fallo de la actual emancipación de la mujer, lo cual, empieza (lentamente), a cobrar otras exigencias, dado a esa salida del entorno del hogar en la que quedaba recluida. Al salir de la prisión de la cocina y los niños hasta un lugar dentro de la sociedad productiva, pero manteniendo unas responsabilidades en la casa que el hombre no está dispuesto a acabar de aceptar, deja a la mujer en una difícil posición, un paso atrás que sus compñeros masculinos, lo cual también perjudica a la hora de unirse y reivindicar sus derechos, hecho que la sociedad capitalista explota sin tapujos.
En el otro lado, hay camaradas que banalizan y frivolizan el sexo. Dedicar todas las energías a la satisfacción sexual en lugar de a la lucha, es una manera más de esclavización. Alguna vez he oído la expresión "el sexo sera algo tan simple como coger un baso de agua". Esta expresión es antigua, y ya Lenin la contestó con un apropiado "¿es que el hombre normal, y en condiciones normales, se dobla sobre el barro en la calle para beber de un charco?".
Cuando vanalizas de esta forma el sexo, creas una presión a dedicarle todo el tiempo, a obligase a practicarlo cuando se solicite, cuando el sexo, debería ser, simplemente algo entre personas que así lo desean, sin ningún tipo de presión y absolutamente normal; si no es concebible un ascetismo, el nivel de un don Juan, o una tibieza intermedia, solo cabe decir que las relaciones sexuales son algo natural, y que debe saciarse, evidentemente, pero en ningún caso, un tema central en la agenda revolucionaria (que no fundamental). En el proceso de lucha, la liberación sexual debe de alcanzarse de manera natural dentro del propio proceso revolucionario, nunca fuera de él, ya que, entre otras cosas, el sexo si que es un arma de doble filo en la sociedad burguesa, pero no por si mismo, sino por su hipócrita concepción moral, destinada a unir y atar a todos los integrantes de dicha sociedad, que es la que hay que combatir. Pero es solo uno de los puntos de este problema (la sociedad burguesa), no la globalidad de él.



Una vez me dió por pensar, y me hice comunista. No se como me convencieron para que me hiciera un blog, y lo hice. He nacido para ser distinto a los demas. Aborrezco la mentalidad conservadora, y adoro la mayor parte de las cosas que teme dicha mentalidad: el sexo el heavy, la política, leer, y, en general, usar mis neuronas